Robert Bradford, psicoterapeuta y escultor inglés, comenzó a realizar esculturas en el 2004 con los juguetes que su hijo de 4 años ya no usaba y que estaban olvidados en un lugar de la casa.
Su principal material es el juguete de plástico en desuso.
Aunque en su colección también vemos que recicla los juguetes de peluche.
Su técnica es atornillar los juguetes a un esqueleto de madera.
Como vemos con lo que algunas personas consideran basura, Robert hace bonitas esculturas.
Nos dice que para él, los juguetes son pequeñas esculturas de autores desconocidos.
Generalmente los juguetes tienen una conmovedora historia de modas y tendencias - dice - y son significativos para un momento de la vida de la persona y después... son olvidados.
Ha realizado exposiciones en Inglaterra y América, a ellas llegan los niños arrastrando a sus padres. Al contemplarlas comienza el reconocimiento, recordando entre ambos los tiempos y circunstancias que los habián hecho muy felices a ambos.