Por aquí el domingo es "El día del niño" o cómo decimos hoy "El día de la niñez"
Desde 2025, mediante el decreto 562/2025, el Gobierno nacional estableció oficialmente que el Día del Niño se celebre cada año el tercer domingo de agosto, unificando la fecha en todo el país y restableciendo el nombre tradicional de la celebración. Está orientado a promover los derechos, la protección y el bienestar de los niños, así como a fomentar actividades recreativas, culturales y familiares. La ONU estableció el 20 de noviembre como Día Universal del Niño, recordando la Declaración de los Derechos del Niño (1959) y la Convención sobre los Derechos del Niño (1989). Sin embargo, cada país puede elegir la fecha que considere más conveniente, y en Argentina se mantiene en agosto.
Hablando sobre los niños/as. es bueno que recordemos que además de regalarles objetos materiales regalemos enseñanzas de comportamiento para moldear su carácter y valores.
Los buenos modales son comportamientos considerados correctos y adecuados según la situación, que reflejan educación, respeto y consideración hacia los demás y hacia el entorno Enseñar a los niños estas normas ayuda a que se relacionen con respeto, desarrollen empatía y se integren mejor en distintos entornos sociales
Algunos modales esenciales que los niños deben aprender incluyen:
Saludar y despedirse: decir “buenos días”, “buenas tardes”, “buenas noches” y “hasta luego”.
Decir “por favor” y “gracias”: al pedir algo o recibir ayuda.
Respetar a los mayores: usar “señor” o “señora”, ceder el paso y no ocupar sus asientos.
Esperar el turno de hablar: no interrumpir conversaciones.
Comportamiento en la mesa: no usar dispositivos electrónicos, no mascar chicle mientras se habla, sentarse correctamente.
Ayudar en casa: colaborar en tareas del hogar según su edad.
Cortesía en público: pedir perdón, ofrecer disculpas, taparse la boca al estornudar y tocar la puerta antes de entrar.
Cómo enseñar buenos modales
Reforzar positivamente: elogiar cuando usan modales correctamente.
Adaptar a la edad: introducir normas de cortesía de manera gradual y comprensible.
Practicar en situaciones reales: durante comidas, paseos o visitas, para que comprendan la utilidad de los modales.
Beneficios de los buenos modales
Facilitan la convivencia familiar y escolar.
Mejoran la autoestima y la percepción social del niño.
Preparan a los niños para relaciones sociales y profesionales exitosas en el futuro
Fomentan la empatía, la paciencia y la comunicación efectiva.
En resumen, enseñar buenos modales a los niños no solo implica reglas de comportamiento, sino también la formación de valores como respeto, amabilidad y consideración, que les acompañarán toda la vida


