Mis amigos son

sábado, 17 de agosto de 2013

¿A qué se llama Sindrome de hubris?



 Fueron los griegos los primeros que utilizaron la palabra 'Hubris' para definir al héroe que lograba la gloria y 'borracho' de éxito se empezaba a comportar como un Dios, capaz de cualquier cosa. Este sentimiento le llevaba a cometer un error tras otro. Como castigo al 'Hubris' está la 'Nemesis', que devuelve a la persona a la realidad a través de un fracaso.
El hecho de que este síndrome sea tan común en política se debe, según este experto, a que "en otros ámbitos es más frecuente que el que esté arriba sea el más capaz, pero en política no es así, porque los ascensos van más ligados a fidelidades. El poder no está en manos del más capaz, pero quien lo ostenta cree que sí y empieza a comportarse de forma narcisista".
El síndrome responde más a una denominación sociológica que propiamente médica, aunque los galenos son conscientes de los efectos mentales del poder. El psiquiatra Manuel Franco, jefe de Servicio del Complejo Asistencial de Zamora, explica lo que pasa con los líderes políticos.
"Una persona más o menos normal se mete en política y de repente alcanza el poder o un cargo importante. Internamente tiene un principio de duda sobre si realmente tiene capacidad para ello. Pero pronto surge la legión de incondicionales que le felicitan y reconocen su valía. Poco a poco, la primera duda sobre su capacidad se transforma y empieza a pensar que está ahí por méritos propios. Todo el mundo quiere saludarle, hablar con él, recibe halagos de belleza, inteligencia… y hasta liga".
Esta es sólo una primera fase. Pronto se da un paso más "en el que ya no se le dice lo que hace bien, sino que menos mal que estaba allí para solucionarlo y es entonces cuando se entra en la ideación megalomaniaca, cuyos síntomas son la infalibilidad y el creerse insustituible". Para el doctor Franco, es entonces cuando los políticos "comienzan a realizar planes estratégicos para 20 años como si ellos fueran a estar todo ese tiempo, a hacer obras faraónicas o a dar conferencias de un tema que desconocen".
Pero no queda aquí la cosa. Tras un tiempo en el poder, los afectados por el 'Hubris' padecen lo que psicopatológicamente se llama 'desarrollo paranoide'. "Todo el que se opone a él o a sus ideas son enemigos personales, que responden a envidias. Puede llegar incluso a la 'paranoia o trastorno delirante', que consiste en sospechar de todo el mundo que le haga una mínima crítica y a, progresivamente, aislarse más de la sociedad. Y, así, hasta el cese o pérdida de las elecciones, donde viene el batacazo y se desarrolla un cuadro depresivo ante una situación que no comprende", concluye Franco.

Aparte de los síntomas evidentes, la neurociencia no ha encontrado aún las bases científicas que expliquen este síndrome. Además, como reconoce el doctor Franco, "es difícil tratarlo o evitarlo, sobre todo porque quien lo padece no tiene conciencia de ello".



jueves, 15 de agosto de 2013

La educación en Finlandia



El edificio de la Universidad de Oulu, una ciudad ubicada casi sobre el Círculo Polar Ártico y rodeada de bosques, en la que viven alrededor de 250.000 personas, no tiene nada que envidiarle a una próspera empresa tecnológica: aulas y mobiliario impecables, grandes ventanales, un "biocentro" con laboratorios de última generación.
Pero la mayor sorpresa llega cuando se le pregunta a Olli Silvén, su vicerrector, si ese despliegue es posible gracias a donaciones de compañías privadas. "No..., ¿por qué? -responde extrañado-. De eso se ocupa el Estado."
Desde que en 2000 Finlandia comenzó a encabezar los resultados de las pruebas internacionales PISA ( Program for International Student Assessment ), su sistema de educación público y gratuito desde el jardín de infantes hasta la universidad está atrayendo la atención de todo el mundo.
En la primera evaluación, el país escandinavo obtuvo el primer lugar en lectura, el cuarto en matemática y el tercero en ciencias. En 2003, el primer lugar en las tres materias entre los países de la OCDE; en 2006, el primer lugar en ciencias y el segundo en lectura y matemática entre todos los participantes, y en 2009 (la última de la que se tengan resultados) fue tercero en lectura, sexto en matemática y segundo en ciencias, también entre todos los países (segundo, segundo y primero, respectivamente, entre los de la OCDE).
El Ministerio de Educación de Finlandia recibe anualmente un centenar de delegaciones oficiales de países interesados en descubrir el secreto de semejante desempeño, especialmente porque lo logra soslayando la mayoría de las recetas en boga.
Según Pasi Sahlberg, maestro, profesor de la Universidad de Helsinki y director general del Centro para la Movilidad y la Cooperación Internacional de ese país, la "vía finlandesa" no se basa en el rigor y la competencia, sino en la colaboración, la creatividad, la igualdad de oportunidades y la formación de los educadores.




La universidad de Oulu, construida hace ocho años. 

"A comienzos de la década del noventa, la educación en Finlandia no tenía nada especial -escribe Sahlberg en El cambio educativo en Finlandia. ¿Qué puede aprender el mundo? (Editorial Paidós, 2013)-. [...] ha pasado de la mediocridad a ser un modelo de sistema educativo contemporáneo y de «alto desempeño» en las tres últimas décadas."
En todo este tiempo, y a pesar del cambio de elencos de gobierno, el sistema de educación fue transformado para ofrecer las mismas oportunidades para todos sin tener en cuenta el domicilio, el género, la situación financiera o su entorno lingüístico y cultural, explicaron Patrik Scheinin, decano de la Facultad de Ciencia del Comportamiento; Mikko Myllykoski, del Museo de Ciencia Heureka, y Tiina Tähkä, del Consejo Nacional de Educación, durante una presentación en la última Conferencia Mundial de Periodistas Científicos, desarrollada hace dos semanas en la Universidad de Helsinki. Uno de los indicadores que revela el nivel de inclusión que ofrece este sistema es que la variación entre escuelas en la prueba de lectura de PISA es de apenas el 7%, mientras que en otros países de la OCDE alcanza al 42%.
Entre sus singularidades está la edad de ingreso escolar. Los chicos finlandeses comienzan la escuela básica a los siete años y hacen el jardín de infantes a los seis. Antes de eso, tienen derecho a concurrir voluntariamente a jardines maternales donde aprenden a través del juego.
La educación obligatoria dura nueve años, hasta los 16, y se imparte en el mismo edificio, sin divisiones entre la primaria y el nivel básico de la secundaria. Las autoridades locales asignan una plaza a cada chico en una escuela cercana a su casa, pero los padres pueden elegir una escuela de su preferencia.
Las clases, de grupos que no exceden los 25 alumnos, generalmente se imparten entre las nueve de la mañana y las tres de la tarde. La escuela también provee los libros de estudio y el almuerzo, que debe cubrir un 30% de sus necesidades nutricionales. Y ofrece apoyo escolar para los que lo necesiten.
Pero lo que se considera la clave del éxito educativo finlandés son sus maestros y profesores. Elegidos entre los que obtienen los más altos promedios en la escuela secundaria, deben aprobar una maestría para estar en condiciones de ser admitidos. En ese país de poco más de cinco millones de habitantes, la docencia es una de las profesiones más prestigiosas y, a pesar de las exigencias, atrae el interés de casi un 25% de los estudiantes.
Sin inspectores ni pruebas nacionales hasta que finaliza el ciclo básico, con el foco puesto en cada individuo, en Finlandia más del 90% de los alumnos continúa estudiando y más del 50% de la población participa en programas de educación para adultos.

El finlandés es un ejemplo que sin duda entusiasma. Pero, como escribe Sahlberg, también demuestra que aunque "la transformación de los sistemas educativos es posible,  se necesitan tiempo, paciencia y determinación"..




http://www.lanacion.com.ar/1601467-la-educacion-en-finlandia-un-modelo-que-asombra-al-mundo

miércoles, 14 de agosto de 2013

Dormitorio para niña

Abrimos la puerta de la habitación ...
¡y nos encotramos con esto tan lindo!










Sencillo, acogedor,...
con todo lo que una niña necesita,
creo que no le falta nada




lunes, 12 de agosto de 2013

Un biocombustile ecológico: la orina



Un equipo de científicos en Reino Unido ha conseguido cargar la batería de un teléfono móvil con un combustible que no escasea: la orina .
Olvidarse el cargador de la batería del celular es un dolor de cabeza para mucha gente. Y más teniendo en cuenta la autonomía de los teléfonos inteligentes, cuyas baterías suelen estar casi agotadas al final del día.
A no ser que se tenga suerte y se encuentre a alguien con un cargador del mismo modelo o marca, las posibilidades de terminar la jornada sin teléfono son altas.
Pero, ¿qué pasaría si para recargar nuestro móvil no necesitásemos de ningún tipo de cargador? ¿Y si ni siquiera necesitásemos de un enchufe?
Esto es lo que parecen haber descubierto un grupo de científicos británicos que pueden haber dado con la forma más fácil de darle energía de nuevo a las baterías celulares, para lo cual sólo habría que estar bien hidratado.
Investigadores de la Universidad de Bristol y del Laboratorio de Robótica de Bristol en el suroeste de Inglaterra aseguran haber usado celdas de combustible biológicas que convierten desechos en electricidad, para cargar un teléfono móvil.
Los científicos probaron el mecanismo en un dispositivo Samsung, con el que hicieron una llamada, mandaron un mensaje de texto y navegaron en Internet.
"Lo mejor de esta fuente de combustible reside en que no depende de la errática naturaleza del viento o del sol; estamos realmente reduciendo desechos para crear energía. Un producto del que podemos estar seguros que siempre tendremos reservas es nuestra propia orina", le dijo uno de los autores del estudio, Ioannis Ieropoulos, a la agencia AFP

El proceso con el que lo lograron fue el siguiente: el equipo cultivó bacterias en ánodos de fibras de carbono y las ubicó dentro de cilindros de cerámica.
Las bacterias rompieron los componentes químicos en la orina que pasó a través de los cilindros, lo que generó una pequeña carga eléctrica que fue almacenada.
Ieropoulos espera que estas celdas, que ahora tienen el tamaño de la batería de un auto, puedan ser desarrolladas con varias aplicaciones.
"Nuestro objetivo es construir algo que pueda ser llevado fácilmente", dijo el científico.
La investigación es parte de un proyecto impulsado por la fundación de Bill y Melinda Gates y el Consejo de Investigación de Ciencias Físicas e Ingeniería.
A pesar de que el biocombustible lleva tiempo usándose para generar energía, Ieropoulos afirma que el proyecto es único en el mundo y que es muy ecológico.
"Usar el producto de desecho definitivo como fuente de energía es lo más ecológico a lo que podemos aspirar", afirma el investigador.
La idea de producir energía con desechos humanos no es nueva pero sí parece ser la primera vez en que se prueba en dispositivos tecnológicos como celulares.
Hace tres años ingenieros británicos anunciaron el "Bioescarabajo", el primer auto que funciona a gas metano, un hidrocarburo generado por los excrementos humanos y otros desperdicios orgánicos
Si el invento de Ieropoulos y compañía funcionase a nivel comercial se podrían haber acabado los dolores de cabeza, y a partir de ahora no habría que preocuparse tanto en buscar enchufes ni cargadores.


Tan sólo habría que tener a mano mucha agua para beber.



Gracias por pasar por mi espacio el cual está hecho pensando en vos

Gracias por pasar por mi espacio el cual está hecho pensando en vos