Hoy en día los viajeros viven sus aventuras a través de las redes sociales. "Esta tendencia se acentúa sobre todo en los millennials y centennials, a diferencia de las personas mayores de 45 años que no les gusta compartir tantas fotos de sus viajes en las redes".
Sarah Diefenbach es profesora de psicología en la Universidad Ludwig-Maximilians de Múnich y autora principal del artículo de investigación The Selfie Paradox. Diefenbach sostiene que, de manera extrema o no, los seres humanos tomamos selfies por todo tipo de razones: para comunicarnos con las personas que amamos, para construir autoestima, para curar nuestra propia imagen, para hacer una crónica de nuestras historias personales y, cada vez más, para construir una personalidad.
El problema, dicen los expertos, es lo que sucede dentro de nuestro cerebro mientras lo hacemos. Los psicólogos lo llaman atención selectiva, es decir que nuestro cerebro no puede procesar todos los estímulos que recibe al mismo tiempo, por lo que toma decisiones sobre qué privilegiar y qué ignorar.
Eso es exactamente lo que sucede cuando nos tomamos una selfie: nuestra atención se centra en la cámara y la toma, no en el lugar donde colocamos los pies o lo que nos rodea. Literalmente no tenemos idea de que estamos a punto de bajar de un acantilado o caer sobre una cascada. Dicho de otra manera, no tenemos la intención de participar en comportamientos riesgosos; simplemente no nos damos cuenta de lo que estamos haciendo hasta que es demasiado tarde.
Incluso cuando se toman en entornos familiares, por ejemplo, en una piscina en el patio trasero o en un sendero plano en el bosque, las selfies pueden absorber tanto la atención de quien la saca que se pierde lo que sucede a su alrededor. Es imposible registrar cada detalle de la vida diaria, por supuesto, pero a los expertos les preocupa que, con demasiada frecuencia, la búsqueda de la selfie perfecta se convierta en un fin en sí mismo, y la experiencia que la selfie debe registrar recibe menos atención.
Como medida para disminuir la incidencia de muertes relacionadas con selfies se deben declarar "áreas libres de selfies" en las regiones turísticas, especialmente en lugares como los acantilados, picos de montañas y edificios altos.
https://www.infobae.com/tendencias/2019/09/09/las-muertes-por-selfies-un-problema-de-salud-publica-emergente/