Mis amigos son

domingo, 4 de diciembre de 2022

Tanorexia ¿Qué es?¿Eres tanoréxica? Yo no ¿y vos?

 Por aquí ya estamos sintiendo los calorcitos del verano que se acerca.

Todos queremos salir a tomar aire puro y sol, recorrer nuestras extensas playas, que las tenemos a unos pocos metros. El sol ya está muy fuerte. ¡Cuidado!

Los cánones de belleza actuales abarcan un gran abanico de condiciones físicas, desde la delgadez extrema o la 'tonificación' corporal, hasta la moda o el tono de nuestra piel. Durante los últimos años se ha observado un incremento en la preocupación sobre el tono de piel, sobre todo en la población femenina: el bronceado parece otorgar buena salud y estado físico, además de juventud, belleza e incluso una buena situación económica.


En un principio, la exposición a los rayos ultravioleta (UV-A y UV-B) no tiene por qué causar problemas graves, sobre todo si se hace de forma protegida y moderada. Sin embargo, esta práctica suele hacerse de manera constante y repetida en el tiempo, produciendo una gran asociación entre la exposición excesiva a los rayos ultravioleta (UV) y el riesgo de desarrollar patologías graves como melanomas malignos o cáncer de piel, entre otras. 

Este deseo obsesivo al bronceado constante de la piel se denomina tanorexia o adicción al bronceado, y se estima que la incidencia del problema afecta al 1% de la población mundial.

La tanorexia puede ocurrir como consecuencia o junto con otros desajustes o trastornos psicológicos, sobre todos aquellos donde predomine la inseguridad y la baja autoestima. La adicción al sol es un trastorno psiquiátrico en el que existe una obsesión patológica e irracional, grave y persistente por estar siempre bronceado y que provoca una exposición compulsiva y enfermiza a tomar el sol o rayos UV a pesar de tener conocimiento de las consecuencias dañinas para la salud.

Para tratar la tanorexia, esta obsesión por encontrar el color de piel perfecto, al igual que sucede con otras dismorfobias, lo más recomendable es recurrir a un médico especializado en este tipo de conductas que, por lo general, suele ser un psicólogo.



https://orbiumadicciones.com/adicciones-comportamentales/tanorexia-adiccion-obsesiva-al-broncead o/

miércoles, 16 de noviembre de 2022

Casi. Un cuento para leer a los niños y no tan niños


Este cuento de Peter Reynolds es una gran enseñanza.

Está dedicado a todos los profesores que inspiran a sus alumnos a soñar y volar alto.


 




domingo, 30 de octubre de 2022

¿Truco o trato? y disfraces para niños

¿Cuál elegís?

 Si eliges el truco significa que aceptas que los niños te hagan una pequeña broma o trastada a cambio de no darles caramelos o dulces. El trato , sin embargo, significa que aceptas dárselos y evitas que los pequeños monstruos te hagan una trastada.

Dulce o truco, truco o trato, dulce o travesura, truco o trueque, o treta o trato (trick-or-treat en inglés) es una actividad de Halloween en la que los niños registran las casas de su vecindario disfrazados, pidiendo dulces con la frase «¿dulce o truco?», «dulce o travesura», «¿truco o trato?»

Cuando el vecino abra la puerta, los niños deben anunciar en voz firme y alta: 'Truco o trato'? El vecino deberá sellar el trato, regalando caramelos, galletas o pequeños juguetes a cada uno de los niños.

La idea de salir a la calle a pedir dulces surgió cuando los celtas celebraban el 31 de octubre el Samhaim, un festival pagano en donde se creía que las almas de los muertos regresaban, por lo que se les colocaban alimentos afuera de las casas para apaciguarlos .



¿Quién creó dulce o trato? Parece ser que una familia de Pensilvania comenzó a iniciar una campaña a favor de la UNICEF en donde se recogía alimentos y dulces para los niños. A partir de la publicidad y la forma en la que se recibieron las donaciones esta frase se popularizó y se le asoció a esta festividad.



miércoles, 26 de octubre de 2022

Las mujeres romanas y sus trucos de belleza ¿Tomarías alguno?



 El peinado a la última moda; joyas rutilantes en los brazos, el cuello y la cabeza; un elegante vestido de seda: Un todo formaba parte del aderezo personal con el que las damas de la antigua Roma buscaban encandilar en las reuniones de sociedad, en el teatro o al pasearse en litera por las calles de la Urbe. Pero había otro elemento de la apariencia personal al que se daba más importancia todavía: el cutis. El cuidado de la piel fue una auténtica obsesión de las romanas de clase elevada, y en torno a él se desarrolló un arte del maquillaje no menos sofisticado y lujoso que el de nuestra época.

Los cánones de la belleza romana aconsejaban a la mujer una piel luminosa, sonrosada y, sobre todo, blanca. La blancura de la piel era el supremo rasgo de distinción. Ovidio, que fue autor de un breve libro en el que daba consejos para aderezar y conservar la belleza del rostro, escribió en su Arte de amar: «Sabréis también procuraros blancura en el rostro empolvándoos». Para lograr ese efecto de blancura se utilizaban diversas sustancias, que se aplicaban sobre el rostro al modo del maquillaje actual. En 2003, unos arqueólogos hallaron en Londres un bote de estaño del siglo II que se había conservado herméticamente cerrado y que contenía una crema blanquecina ligeramente granulosa, sin duda usada como maquillaje.

LAS CREMAS FACIALES



El producto hallado en Londres tenía tres ingredientes: lanolina de la lana de oveja sin desengrasar, almidón y óxido de estaño. La lanolina servía de base para la mezcla; el almidón suavizaba la piel, función para la que sigue usándose hoy día en los productos cosméticos; el estaño era el elemento que blanqueaba la piel, y empezó a utilizarse durante el Imperio en sustitución del acetato de plomo, que tenía efectos muy nocivos.


Las fuentes refieren muchos otros tipos de cosméticos usados por las mujeres romanas para blanquear el rostro. Algún autor habla de una mezcla a base de yeso, harina de habas, sulfato de calcio y albayalde, aunque el resultado final era más bien el de oscurecer la piel. Para aclarar el rostro también se empleaba una base de maquillaje elaborada con vinagre, miel y aceite de oliva, así como las raíces secas del melón aplicadas como una cataplasma y los excrementos de cocodrilo o estornino. Otros ingredientes utilizados como blanqueadores fueron la cera de abeja, el aceite de oliva, el agua de rosas, el aceite de almendra, el azafrán, el pepino, el eneldo, las setas, las amapolas, la raíz del lirio y el huevo. Con el mismo propósito, se decía que las mujeres ingerían cominos en gran cantidad. Para dotar a la piel de una mayor luminosidad se usaban los polvos de mica.

Al mismo tiempo, las mujeres gustaban de resaltar sus pómulos coloreándolos en tonos rojos muy vivos, como símbolo de buena salud. Para ello se aplicaban tierras rojas, alheña o cinabrio, aunque había alternativas más económicas, como el jugo de mora o los posos de vino. Por otro lado, el carmín de labios, también en tonos rojos muy vivos, se lograba con el ocre procedente de líquenes o de moluscos, con frutas podridas e incluso con minio. Además, según Propercio, estaba muy difundida la moda de que las mujeres se marcasen las venas de las sienes en azul.


Según el ideal de belleza romana, la mujer debía poseer grandes ojos y largas pestañas. Mediante un pequeño instrumento redondeado de marfil, vidrio, hueso o madera, que previamente se sumergía en aceite o en agua, se aplicaba el perfilador de ojos, que se obtenía con la galena, con el hollín o con el polvo de antimonio. Para la sombra de ojos, generalmente negra o azul, eran imprescindibles la ceniza y la zurita. Asimismo, y por influencia egipcia, existían las sombras verdes elaboradas con polvo de malaquita. Las cejas se perfilaban sin alargarlas y se retocaban con pinzas. En este sentido existía una preferencia por las cejas unidas sobre la nariz, efecto que se lograba aplicando una mezcla de huevos de hormiga machacados con moscas secas, una mezcla que también se usaba como máscara para las pestañas.


MAQUILLAJES Y MASCARILLAS

Los cosméticos se compraban en los mercados. Los que eran líquidos se colocaban en pequeños recipientes de terracota, en vasos de vidrio verde y azulado o en pequeños envases realizados con diferentes materiales; el cuello del recipiente estaba cerrado de tal forma que el maquillaje podía verterse gota a gota. Los cosméticos espesos se vendían en pequeños cofres de madera de talla egipcia, acompañados con conchas para mezclar, espátulas, lápices, pinceles o bastoncillos para aplicar el maquillaje.


Para maquillarse era indispensable disponer de un espejo. Éste podía tener forma redondeada, de acuerdo con la tradición etrusca, o cuadrada, modelo muy difundido y común durante todo el Imperio. Tradicionalmente, los espejos se fabricaban en metal (ya fuera de bronce, cobre, plata u oro) y tenían mangos finamente trabajados, tanto en metal como en hueso o marfil. Según Plinio el Viejo, la factoría más importante de espejos se encontraba en Brindisi, si bien en época tardía los espejos de vidrio acabaron reemplazando a los espejos de metal.


Para contrarrestar las arrugas era muy común una mascarilla compuesta de arroz y harina de habas


Por otra parte, las mujeres romanas no se conformaban con lograr una piel blanca; ésta debía estar además impecable: libre de arrugas, pecas o manchas. Para conseguir esto último, las mujeres solían colocarse mascarillas por la noche. Existían mascarillas de belleza contra las manchas, como una realizada con hinojo, mirra perfumada, pétalos de rosa, incienso, sal gema y jugo de cebada. Para contrarrestar las arrugas era muy común una mascarilla compuesta de arroz y harina de habas; también se recurría a la leche de burra, con la que había mujeres que se lavaban hasta siete veces al día, según refería Plinio el Viejo.


El mismo autor recoge otro sorprendente remedio contra las arrugas: el astrágalo (hueso del pie) de una ternera blanca, hervido durante cuarenta días y cuarenta noches, hasta que se transformaba en gelatina y se aplicaba posteriormente con un paño. Para tratar las pecas se recomendaba la aplicación de cenizas de caracoles. Para alisar la piel era muy común una mascarilla a base de nabo silvestre y harina de yero, cebada, trigo y altramuz. Asimismo existían mascarillas faciales para anular el acné, las ulceraciones oculares y las heridas labiales.


EL SECRETO DE LA BELLEZA

Maquillarse y cuidar la piel requería, pues, una buena dosis de tiempo y habilidad. También había que acostumbrarse a manipular productos a veces un tanto repulsivos; por ejemplo, para elaborar las mascarillas faciales se utilizaban como ingredientes excrementos, placentas, médulas, bilis y hasta orines, lo que obligaba a perfumarlas intensamente. No es extraño que el poeta Ovidio recomendara a las mujeres aplicarse los cosméticos a solas, sin que las vieran sus amantes: «¿A quién no apesta la grasa que nos envían de Atenas extraída de los vellones sucios de la oveja? Repruebo que en presencia de testigos uséis la médula del ciervo u os restreguéis los dientes: estas operaciones aumentan la belleza, pero son desagradables a la vista [...] ¿Por qué he de saber cuál es la causa de la blancura de vuestro rostro?»


Pero, a veces, ni todo el ingenio desplegado por las damas romanas bastaba para garantizar su objetivo de seducir al hombre amado. Marcial, en uno de sus epigramas, se burla de cierta mujer que se «acuesta sumergida en un centenar de mejunjes», con un rostro prestado (el de la mascarilla), y que «le hace un guiño con el entrecejo que saca por la mañana de un bote»; era demasiado vieja para enamorar a nadie.



https://historia.nationalgeographic.com.es/a/arte-maquillaje-antigua-roma_6851

domingo, 18 de septiembre de 2022

¿Cuál es el insecto que persigue a los humanos?

 


Los científicos y los fabricantes de repelentes saben desde hace tiempo que el dióxido de carbono (CO₂) exhalado al respirar o el octanol, un volátil presente en el sudor, son características muy atractivas para los mosquitos. Lo que no sabían y acaba de ser descubierto es que estos insectos tienen más de un receptor de olores y sabores en cada una de sus millas de neuronas olfatorias. Y esto los hace únicos en el reino animal.

Investigadoras de Estados Unidos afirman que las hembras del 'Aedes aegypti' tienen varios receptores en sus neuronas olfatorias, cuando el resto de animales solo tienen uno, lo que les proporciona una “atracción inquebrantable” hacia los humanos. El Aedes aegypti es además un atacante especializado: tan solo se nutre de sangre cuando es humana (teniendo en cuenta que tan solo los mosquitos hembra pican cuando necesitan proteínas para sus huevos) y evita picar a otros animales, ni siquiera a otros mamíferos.

“El mosquito Aedes aegypti está especializado en picar a los humanos y se cree que evolucionó para hacerlo porque los humanos siempre están cerca del agua dulce y los mosquitos ponen sus huevos en agua dulce. Somos básicamente la comida perfecta, por lo que el impulso para encontrar humanos es extremadamente fuerte”, agregó Younger. En última instancia, dicen los investigadores, comprender cómo el cerebro del mosquito procesa el olor humano podría usarse para intervenir en el comportamiento de morder y reducir la propagación de enfermedades transmitidas por mosquitos, como la malaria, el dengue y la fiebre amarilla.


Lo que más me molesta es el zumbido nocturno de los mosquitos, son uno de los insectos más sonoros que existen en el planeta y se produce para llamar la atención de otros compañeros dispuestos a aparearse. No pueden evitarlo. Lo único que sucede es que cuando dan vueltas alrededor de nuestra cabeza en busca de un lugar para aterrizar y picar, su zumbido suena más fuerte.

El comportamiento sexual de las hembras de mosquito Aedes aegypti roza lo imposible: se aparea una sola vez, en segundos y volando, con un único macho afortunado, y almacena suficientes espermatozoides de ese único encuentro para depositar más de 500 huevos, que nutre con la sangre de los huéspedes humanos.

Qué pasaría si matamos a todos los mosquitos:

Los mosquitos son comidos por muchos animales, desde otros insectos a reptiles, peces y aves. Si los liquidásemos por completo, todos esos animales se quedarían sin su presa. Sin contar que los mosquitos también hacen de polinizadores para muchas plantas, que así se quedarían sin los encargados de facilitarles su reproducción.



https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2022/09/05/los-mosquitos-son-maquinas-perfectas-de-olfatear-humanos/

jueves, 8 de septiembre de 2022

Los antibióticos a veces nos engañan ¡Cuidado!

 Un antibiótico es una sustancia química producida por un ser vivo que mata o impide el crecimiento de ciertas clases de microorganismos, generalmente bacterias.



Se utiliza en medicina humana y animal para tratar infecciones provocadas por gérmenes. Los antibióticos, generalmente, ayudan a las defensas de un individuo hasta que las respuestas locales de su propio organismo sean necesarias para controlar la infección.

El término antibiótico fue utilizado por primera vez por Selman Waksman, el descubridor de la estreptomicina, en 1942. El uso más remoto de los antibióticos tuvo lugar en China hace más de 2.500 años.

Muchas otras culturas antiguas, entre las cuales estaban los antiguos egipcios y griegos, usaban moho y también ciertas plantas para el tratamiento de infecciones debido a que contenían precisamente, antibióticos, hecho que ignoraban.

La investigación en el campo de la terapia antibiótica moderna comenzó en Alemania con el desarrollo del Salvarsan, descubierto por Paul Ehrlich en 1909, hecho que llevó el tratamiento efectivo de la sífilis, un grave problema de salud en aquella época.

Años después, Alexander Fleming, un médico británico, estaba cultivando una bacteria en un plato de agar, el cual fue contaminado accidentalmente por hongos. Luego detecté que el medio de cultivo alrededor del moho estaba libre de bacterias.

Sorprendido, comenzó a investigar el motivo. Y pudo hacer una interpretación correcta de lo que vio, es decir que el hongo estaba segregando algo que inhibía el crecimiento de las bacterias..

Debido a que el hongo era del género Penicillium, se denominó al producto Penicilina. Corría el año 1928. Los antibióticos se hicieron de uso generalizado desde el año 1943.

En poco más de dos décadas, disminuyó rápidamente el número de agentes antibacterianos que engrosaron el arsenal de antibióticos. Sus nombres son bien conocidos, especialmente la estreptomicina.

Estas, junto con las sulfamidas, permitieron a la ciencia avanzar en su lucha de siglos, contra la infección. Ocasionalmente las bacterias aumentan su resistencia a los antibióticos. ¿De qué reservas biológicas obtienen sus mecanismos para defenderse?

Debés saber que: Las bacterias usan señuelos para 'distraer' a los antibióticos y ponerse a salvo de ellos


Según muestra un estudio llevado a cabo por investigadores del Colegio Imperial de Londres (Reino Unido), el 'Staphylococcus aureus' resistente a meticilina (SARM), suelta señuelos para 'distraer' a los antibióticos y ponerse a salvo. El S. aureus es uno de los microorganismos más peligrosos para el ser humano. No en vano, es la primera causa de infecciones nosocomiales –las que se contraen durante un ingreso en un hospital– y provocan enfermedades tan graves como la neumonía o la endocarditis –o infección de las cavidades y válvulas del corazón–.

Esperemos que los científicos encuentren respuestas a estos interrogantes. Sólo así, la humanidad seguirá manteniendo a raya el flagelo de las enfermedades. Y ya un aforismo final como homenaje a esos grandes de la ciencia que ayudaron a curar enfermedades de siglos. “Hay quienes nacen para crear dolor. Pero hay quienes nacen, para mitigarlo”.

Recordá que:

Los estudios revelan que el mal uso de las medicinas antibióticas hacen que estas pierdan eficacia, debido a que por falta de dirección médica en cuanto a que tipo de antibióticos tomar para una bacteria determinada ocasiona que estas se hagan tolerables al medicamento.

Los antibióticos son fármacos antibacterianos, es decir, capaces de matar o impedir el crecimiento de bacterias patógenas, pero no tienen actividad frente a las infecciones, algunas muy frecuentes, producidas por virus, hongos o parásitos, el resfriado y la gripe, tan habituales en esta época del año, son enfermedades causadas por virus, por lo que los antibióticos no son efectivos para tratarlas



https://www.cronica.com.ar/opinion/La-peculiar-historia-de-como-los-antibioticos-cambiaron-al-mundo--20220625-0008.htmlhttps://medicinapreventiva.info/generalidades/28503/las-bacterias-usan-senuelos-para-distraer-a-los-antibioticos-y-ponerse-a-salvo-de-ellos-por-linternista/

Gracias por pasar por mi espacio el cual está hecho pensando en vos

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