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jueves, 17 de septiembre de 2020

Tema de hoy: Los troncos de los árboles

¿Has plantado alguna vez un árbol?
En lo que va de mi vida he plantado 6 ¿y vos?


¿A qué se deben los elevados requerimientos hídricos de los árboles?

A continuación lo sabrás


Cuando miramos el tronco de un árbol nos cuesta imaginar que en la madera de su interior se esconde un complejísimo sistema de microtubos análogo, en numerosos aspectos, a nuestro sistema circulatorio sanguíneo. Y sin embargo es así. Las plantas bombean continuamente enormes cantidades de agua del suelo a las hojas y de allí a la atmósfera. Globalmente, los vegetales devuelven a la atmósfera más de la mitad de los 110.000 kilómetros cúbicos de agua que caen sobre los continentes cada año en forma de precipitación. Dependiendo de las condiciones ambientales, un solo árbol puede llegar a transpirar cientos de litros de agua en un día, cantidad equiparable al consumo de agua potable de un habitante de una ciudad como Barcelona (200 litros por día)


¿A qué se deben los elevados requerimientos hídricos de los árboles? Del agua que las plantas absorben por las raíces, una fracción muy reducida es utilizada directamente en su metabolismo; la mayor parte circula por su interior y, después de evaporarse, regresa a la atmósfera. Cabe preguntarse por qué se produce este dispendio. Por un lado, el agua constituye el medio por el que los nutrientes obtenidos del suelo son transportados hasta los tejidos fotosintéticos de las hojas. Allí, las moléculas inorgánicas de dióxido de carbono (CO2) son transformadas, mediante la energía solar, en compuestos orgánicos (carbohidratos). Estos son distribuidos a través de la planta, de nuevo en medio acuoso, para aportar el material de construcción y la fuente de energía básica que utiliza el metabolismo vegetal.

Todos los organismos sufren algún tipo de estrés durante su vida a causa de las perturbaciones ambientales. El estrés conlleva una serie de reacciones con las que el organismo intenta mitigar y reparar los daños. En biología, la capacidad para mantener las funciones vitales durante y después de una perturbación se conoce como resiliencia. Esta viene definida, pues, por la capacidad de resistencia durante la perturbación y el grado de recuperación después de ella.

En el contexto actual de cambio climático, se prevé que las sequías serán cada vez más frecuentes y ubicuas y que se convertirán en una de las principales causas de estrés para los seres vivos. Los árboles son particularmente vulnerables a la escasez de agua, puesto que carecen de la capacidad de huir y desplazarse hacia zonas más húmedas. De hecho, en las últimas décadas, la mortalidad y el decaimiento (pérdida de vitalidad) de los bosques asociados a episodios de sequía extrema han aumentado en muchas regiones del planeta.




https://www.investigacionyciencia.es/revistas/investigacion-y-ciencia/ondas-gravitacionales-589/fontanera-forestal-aplicada-11622

2 comentarios:

  1. Es importante recordar que el planeta es nuestra casa y que es nuestra obligación cuidarla y prestar atención a sus necesidades.

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  2. De las tres cosas que ha de hacer un hombre/mujer en su vida no he cumplido dos, escribir un libro y plantar un árbol, todavía estoy vivo.

    Saludos

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Gracias por pasar por mi espacio el cual está hecho pensando en vos

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