Mis amigos son

lunes, 14 de diciembre de 2020

Te pondrías una camiseta hecha con algas?


Cuidar del planeta y hacer de nuestra madre tierra un lugar que pueda seguir siendo habitable, es un objetivo que puede lograrse por todas las vías imaginables; la moda ecológica es una de ellas.

La camiseta Plant and Algae está confeccionada a partir de eucaliptos, hayas de bosques gestionados de forma sostenible y algas cultivadas en biorreactores; las algas son fuente original de toda la vida vegetal en el planeta, consumen dióxido de carbono, produce hasta el 80% del oxígeno en la Tierra e incluso tiene la clave de nuestra supervivencia en otros planetas.
Como la camiseta Plant and Algae está hecha de la naturaleza, su reciclaje tampoco es como el de cualquier otra prenda de vestir, es biodegradable y puede desaparecer en la tierra en 12 semanas convirtiéndose en abono o pasto para los gusanos.

Cuando creamos que está demasiada vieja podemos enterrarla en un jardín o un bosque en lugar de depositarla en un contenedor.
No es casual que el elemento principal para la realización de esta prenda sean las algas, ya que, aunque tengan más de 1.000 años de existencia, tienen la clave para vivir fuera del planeta.

Las algas pueden crecer en microgravedad, algo que se está probando en la Estación Espacial Internacional y, parece que tienen propiedades para crear el combustible, los alimentos y el oxígeno necesarios para un viaje interplanetario.

Para convertir las algas en una tinta imprimible, se usa la misma técnica utilizada en Kenia para crear el pastel de algas. En lugar de pasar agua del lago a través de una red de algodón como se hace en el proceso tradicional, el agua del biorreactor pasa a través de un filtro.

La camiseta está hecha de eucalipto pulido y haya.
  
Este proceso separa las algas dejando una pasta que luego se seca al sol para crear un polvo fino que mezclado con un aglutinante a base de agua, da lugar al tinte verde de algas; con el tinte se imprime el frente de la camiseta y las instrucciones de lavado en el interior.

La camiseta Plant and Algae dura tanto como cualquier camiseta normal

La camiseta Plant and Algae se siente como una camiseta normal cuando la usas. No comenzará a biodegradarse si sale a correr o lo cuelga para que se seque. Solo comenzará a biodegradarse cuando la entierres en el suelo o la pongas en el compost. Necesita el hongo, las bacterias y el calor de la Tierra para comenzar a descomponerse. Si quieres que se biodegrade, debes enterrarlo en el suelo.

La camiseta es suave y ligera y se siente como algodón desgastado. Si bien utilizan fibra de carbono y cerámica para construir las camisetas más resistentes del mundo, la camiseta Plant and Algae no es remotamente resistente, y no está diseñada para serlo. Es realmente ligera y suave.





https://culturainquieta.com/es/sostenibilidad/item/16177-una-camiseta-hecha-de-plantas-y-algas-es-mitad-ropa-mitad-comida-para-gusanos.html
https://mundotextilmag.com.ar/esta-camiseta-es-100-biodegradable-y-esta-hecha-unicamente-de-plantas-y-algas/

domingo, 6 de diciembre de 2020

¿Está cerca el fin del covid-19 con la vacuna de Pfizer? ¿Qué sabemos de Uğur Şahin y Özlem Türeci? ¿Quiénes son?

Parece una historia salida de una película de ciencia ficción: una pareja de científicos formada por marido y mujer logran un avance que puede cambiar la vida. Sin embargo, es una realidad para los médicos Uğur Şahin y Özlem Türeci, el matrimonio responsable del desarrollo de la vacuna experimental contra la Covid-19 con un 90% de efectividad.

Hace unos meses se conoció la noticia de que la búsqueda de una vacuna había dado un paso adelante significativo cuando las compañías farmacéuticas Pfizer y BioNTech declararon que su inyección experimental es efectiva en 9 de cada 10 casos. El anuncio fue recibido como una señal de esperanza en medio de la pandemia.

Uğur Şahin, de 55 años, es el director ejecutivo de una empresa de biotecnología alemana BioNTech. Su esposa, Özlem Türeci, de 63 años, es miembro de la junta. Şahin, nacido en Turquía, se crio en Alemania, donde sus padres eran trabajadores de la fábrica de Ford. Şahin se formó como médico antes de convertirse en profesor e investigador especializado en inmunoterapia.

Fue durante el tiempo que pasó trabajando en hospitales universitarios en Colonia y Homburg al principio de su carrera académica cuando conoció a la inmunólogo Özlem Türeci, la hija de un médico turco que emigró a Alemania. Los unió su entusiasmo por la investigación médica y la oncología: Türeci dijo una vez en una entrevista que ella y su esposo incluso encontraron tiempo para trabajar en el laboratorio el día de su boda. Su trabajo anterior ha incluido el estudio de cómo se puede utilizar el sistema inmunológico para ayudar a combatir el cáncer, además de centrarse en la composición genética individual de diferentes tumores. La pareja se estableció como empresarios en 2001 al crear Ganymed Pharmaceuticals, una biofarmacéutica que desarrolla medicamentos terapéuticos que tienen como objetivo matar las células tumorales sin dañar los tejidos sanos. Şahin también continúa con su investigación académica y la enseñanza, ya que para entonces ya había sido nombrado profesor en la Universidad de Mainz. Ganynmed se vendió a la compañía farmacéutica multinacional japonesa Astellas en 2016, por 1.180 millones de euros.

Şahin y Türeci cofundaron BioNTech en 2008 con el objetivo de expandir su competencia a una gama más amplia de herramientas de inmunoterapia contra el cáncer, centradas en un enfoque específico del paciente para tratar enfermedades graves. La Fundación Bill & Melinda Gates se encuentra entre los donantes que han invertido en la empresa, con donaciones de 47 millones de euros para ayudar al trabajo de BioNTech, que también incluye programas de VIH y tuberculosis.

Las vacunas de ARN o vacunas de ARN mensajero, son aquellas que en las que se emplea ácido ribonucleico para lograr el desarrollo de una respuesta inmune. Se diferencian de las vacunas tradicionales en que no se administran agentes vivos atenuados ni fragmentos del mismo, por lo que no existe el peligro de provocar la enfermedad que se pretende evitar

Gráfico sobre la vacuna.

Hay cerca de 200 vacunas que están siendo probadas en sus distintas fases

         Quizás esté cerca el final del Covid19

 Sería un gran regalo de Navidad para la humanidad

             ¿Te pondrás la vacuna?



https://www.revistavanityfair.es/poder/articulos/vacuna-coronavirus-pfizer-cientificos-creadores-turcos-matrimonio-ugur-sahin-ozlem-tureci/47536

martes, 1 de diciembre de 2020

Fast fashion o moda rápida

 A la industria de la moda cabe atribuir el 10% de la contaminación global mundial. La razón de que su impacto sea tan grande es doble. Por un lado, su cadena de suministro es larga y compleja; empieza en la agricultura (fibras vegetales) o la fabricación petroquímica (fibras sintéticas), sigue por la manufactura para, pasando por la logística, terminar en la venta al por menor. Y, por otro lado, es un sector que ha experimentado un crecimiento enorme durante los últimos años, debido a la emergencia de lo que se puede denominar fast fashion (“moda rápida”), por analogía con la expresión “fast food”. Su impacto ambiental se produce a través de cuatro componentes: el agua que se consume, los materiales que se emplean (y se desechan), el uso y eliminación de productos químicos de potenciales efectos dañinos, y el gasto de energía.


Veamos unos datos para ilustrar la magnitud de sus efectos. La industria de la moda produce anualmente entre 4 000 y 5 000 millones de toneladas de CO2, lo que representa entre el 8% y el 10% de las emisiones globales de este gas. Su consumo de agua es uno de los más importantes, con unos 7 900 000 metros cúbicos anuales; es responsable del 20% de la contaminación industrial de agua, debido a las actividades de tratamiento textil y de tintado. Contribuye en algo más de un tercio a la acumulación de microplásticos de los océanos, con una cantidad anual de 190.000 toneladas. Y genera unos deshechos textiles –incluida ropa que no se llega a vender- de más de 92.000 toneladas anuales, parte importante de las cuales termina en vertederos o es incinerada.


Si nos fijamos en el último medio siglo, la producción de ropa se elevó de forma paralela al aumento de la población hasta aproximadamente el año 2000. Sin embargo, en los veinte años transcurridos desde entonces, la producción textil ha crecido más que la población. De hecho, entre 1975 y 2018 la producción ha pasado de 6 a 13 kg por persona; en otras palabras, se ha más que duplicado. Se estima que la demanda de este tipo de moda crece en la actualidad a razón de un 2% anual.


Ese crecimiento tan grande se ha debido a la capacidad de la industria para ofrecer a los consumidores productos nuevos mucho más baratos y con más frecuencia que antes. Los principales productores han desplazado a compañías tradicionales basadas en la distribución a través de pequeños establecimientos y se han beneficiado de las posibilidades de comercialización a través de internet. Como consecuencia, las marcas de éxito ponen en el mercado hoy el doble de colecciones de las que ponían antes del 2000, cuando comenzó el fenómeno de la moda rápida.


Ha crecido tanto la eficiencia de la producción, que a pesar del aumento en el consumo, el gasto por persona en ropa ha pasado en Europa de representar el 30% de la cesta de la compra en los años 50 del siglo pasado, al 12% en 2009 y al 5% en 2020. Y esa reducción facilita que se compre más ropa porque se adquiere con mayor frecuencia. En los Estados Unidos se adquiere hoy una pieza de ropa cada 5’5 días. Y en Europa se ha reducido el tiempo de uso en un 36% en los últimos quince años.


La industria de la moda ha orientado sus esfuerzos a reducir costes y disminuir los tiempos de entrega, porque ello supone un elemento fundamental de su atractivo y éxito, pero la humanidad paga un precio por ello. El agua es un recurso natural no renovable indispensable para el bienestar social puesto que se trata de un líquido vital para el ser humano, plantas y animales debido a sus propiedades únicas. Todos los procesos de acabado que se le realizan, lo están contaminando a tal grado que en muy poco tiempo no podrá ser utilizado por los humanos. ¿Qué podemos hacer para solucionar este problema de los desechos textiles? Esa es la pregunta que como habitantes de este planeta, que tiene cada vez más consumidores ávidos de nuevas tendencias de la moda se necesita formular,


¿Qué se puede hacer para no seguir produciendo tanto desecho textil y qué hacer con los desechos que ya se tienen?



https://culturacientifica.com/2020/07/19/el-precio-ambiental-de-la-moda-rapida/

lunes, 23 de noviembre de 2020

¿Cuál usarías?

 Balenciaga diseñó junto a la marca de calzado italiana Vibram, una línea de zapatos fashionistas y excéntrica. Una pisada futurista que para muchos promete ser la estrella de la temporada. Para otros, no son más que “ugly sneakers”, una tendencia que estaba desapareciendo hasta que Balenciaga la hizo renacer.

1.090 euros


La colección tiene dos diseños: uno bien femenino con taco alto y otro más urbano, con un taco de resorte que describen como “talón de suspensión resistente” y una suela flexible de goma integrada. Los colores que ya se lanzaron en el mercado son negro, rojo y rosa y esta fabricados a partir de un tejido de punto reciclado que se adhiere al pie como una media. Lo mas característico de los diseños son los 5 dedos bien marcados en cada par.

Hay más para elegir



La moda no incomoda, pero... a veces sí incomoda ¿no crees?



https://www.0223.com.ar/nota/2020-11-6-20-28-0-balenciaga-marca-una-tendencia-futurista-con-un-diseno-bastante-particular

lunes, 16 de noviembre de 2020

La naturaleza es sabia


China, país con alta contaminación ambiental, apuesta por nuevas ciudades y construcciones ecológicas con el propósito de "devorar” 25 toneladas de CO2 cada año pero...


Los edificios «vegetalizados» de una residencia del suroeste de China, con plantas exuberantes en los balcones de los apartamentos, están siendo cubiertos con su propia vegetación hasta el punto de que sus residentes los abandonan, según un medio de comunicación estatal
Los apartamentos de esta zona residencial, llamada «Jardín del Bosque Qiyi», tienen balcones con abundante vegetación, dando a los edificios la apariencia de una pequeña selva.

Según el sitio web del promotor inmobiliario, los 826 apartamentos en venta se vendieron muy rápidamente en abril de 2018.

Pero los videos filmados a principios de septiembre muestran edificios de apariencia descuidada, donde la vegetación parece haber invadido literalmente el lugar y hay un minibosque que se extiende sobre muchos balcones y paredes exteriores.

Algunos de los apartamentos parecen ocupados, con luz en el interior, plantas bien cuidadas y muebles en la terraza. Pero las terrazas de otros muchos están cubiertas por vegetación abandonada.

Solo unas diez familias se mudaron al vecindario, según el diario semioficial Global Times


La baja tasa de ocupación se debería a la presencia de muchos mosquitos, que proliferan debido a la vegetación, dijeron los inquilinos.

La naturaleza es sabia, por eso los bosques están donde deben de estar




http://elheraldoslp.com.mx/2020/09/15/fuera-de-control-las-plantas-invaden-a-edificios-en-china-video/

sábado, 7 de noviembre de 2020

Por si no lo leíste

Unas medias negras con carreras o de “efecto usado”, que Gucci acaba de lanzar a un precio de 140 euros, están ya agotadas después de levantar una gran polémica en redes sociales y en los medios.

La nueva creación del diseñador Alessandro Michele para la casa italiana son unas medias negras con carreras y agujeros que provocaron el debate sobre el sentido de la moda, lo que no impidió que estén ya agotadas en Ssense, una reconocida web canadiense para comprar moda de lujo, según informa la prensa italiana.

Michele también está detrás de otra de las últimas prendas polémicas de la reconocida marca italiana: los vaqueros manchados de hierba, una oda al movimiento grunge por 680 euros.

Las nuevas medias son el modelo “vuelta a casa de la Nochevieja 2015“, señalaba una usuaria de Twitter, mientras que otra se lamentaba por todas las medias rotas que había tirado a la basura tras una noche de fiesta.

Sin embargo, el producto no solo causó indignación o comentarios irónicos: también hay quien ve en él una reflexión filosófica, desde una crítica al consumismo hasta una observación sobre la fugacidad de la moda.

Algún crítico de moda las define como “un nuevo experimento visionario, que deconstruye y reviste la moda con nuevos significados”.

No es la primera vez que las marcas de lujo utilizan este producto desgastado para presentarse ante el público.

En 2015, Hedi Slimane lanzó para Yves Saint Laurent una colección de invierno inspirada en el punk donde las modelos desfilaron con medias desgarradas, a las que también recurrió Alexander Wang en 2008 para su colección de invierno.

En cualquier caso, Gucci consiguió que sus medias “grunge” se agoten y sean el objeto del debate en redes sociales y los medios durante días, ya sea para hablar de ellas como una declaración de intenciones rebelde en el mundo de la moda o como un producto que se podría fabricar en casa con ayuda de unas tijeras.

¡Pensar que he roto cientos! Hasta las mandaba a arreglar!...

 Si no lo sabías: hace muchos años atrás había mujeres que se dedicaban a hacer esa tarea y te las dejaban como nuevas

Otra solución era colocar una gotita de esmalte para uñas incoloro en la terminación de la "corrida" 

¡Si las hubiera guardado ahora sería millonaria!



https://www.lacapitalmdp.com/agotadas-las-medias-rotas-o-de-efecto-usado-de-gucci-que-cuestan-140-euros/?fb_comment_id=3755268784569991_3755767384520131

Gracias por pasar por mi espacio el cual está hecho pensando en vos

Gracias por pasar por mi espacio el cual está hecho pensando en vos